Nunca sabes cual va a ser el día más importante de tu vida. Los días que crees que serán importantes nunca son como los imaginas en tu cabeza. Los días normales, que empiezan igual que otro cualquiera, son al final los más importantes. Nunca sabes que el día más importante de tu vida es el más importante hasta que lo vives. No lo reconoces hasta que entras dentro de él. El día que te entregas a algo o a alguien. El día que te rompen el corazón. El día que conoces a tu alma gemela. El día que te das cuenta de que no hay casi tiempo porque quieres vivir para siempre. Esos son los días más perfectos, y sin embargo sigo creyendo que el amor es una cuestión de decisiones. Hay que dejar a un lado el veneno y la daga y buscar tu propio final feliz. Pero a veces, a pesar de decidir lo mejor que puedes y de tus decisiones, el destino termina por ganar.

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